¿Qué es la Convivencia Escolar?

Para nuestro Colegio la convivencia escolar es como el aire: está ahí aunque no la notemos. Si es limpia y justa nos ayuda a crecer, si es tóxica y violenta nos ahoga. No sólo no podemos vivir sin ella – no podemos dejar de “con-vivir”-, estamos inmersa en ella, somos desde ella, su ser cultural nos conforma. Por ello, nace la necesidad de entenderla, conocerla y así gestionar la construcción de espacios de relación donde se respire la justicia, el cuidado, la solidaridad, la preocupación y empatía por el bien del otro, en especial, si es más débil.

¿Por qué es importante la Convivencia Escolar?

La Convivencia Escolar tiene impacto en el logro de aprendizaje escolar, ingrediente básico para integrarse y participar como ciudadano en el desarrollo del país, en una formación para vivir digna y creativamente en el siglo XXI. El núcleo de la convivencia escolar es la formación para la vida personal, social y ciudadana de los estudiantes.

La Política de convivencia escolar del Ministerio de Educación

El Ministerio de Educación propicia en los colegios que la Convivencia Escolar tenga un sello democrático para la formación de buenos ciudadanos. Pues un contexto escolar participativo donde los sujetos tienen diversas oportunidades de ejercicios progresivo de sus derechos y consecuentes responsabilidades, posibilita aprender en convivencia con otros, el respeto al otro y la corresponsabilidad en la construcción del clima cooperativo necesario para aprender a ser, aprender a vivir juntos y aprender a aprender”   

La escuela es considerada, por lo tanto, una institución de privilegio en la formación democrática de los estudiantes y, por consiguiente, en el fortalecimiento de la democracia en nuestro país.

La Ley 20.536 agregó a la Ley General de Educación un nuevo párrafo titulado Convivencia escolar, que establece lo siguiente en su artículo 16:

  1. Se entenderá por buena convivencia escolar la coexistencia armónica de los miembros de la comunidad educativa, que supone una interrelación positiva entre ellos y permite el adecuado cumplimiento de los objetivos educativos en un clima que propicia el desarrollo integral de los estudiantes.

 

  1. Los alumnos, alumnas, padres, madres apoderados, profesionales y asistentes de la educación, así como los equipos docentes y directivos de los establecimientos educacionales deberán propiciar un clima escolar que promueva la buena convivencia de manera de prevenir todo tipo de acoso escolar.